El 28 de Noviembre del pasado año la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo, resuelve recurso de casación a favor de un empresario leonés en materia de pensión compensatoria.

​La sala estimó el recurso de casación interpuesto por el empresario leonés en el que se pedía que se desestimara la pensión compensatoria de 1.200 € al mes fijada por la Sección 2ª de la Audiencia Provincial de León. 

​Los litigantes, en el caso que nos ocupa, contrajeron matrimonio en 2.002, en régimen de separación de bienes, tienen dos hijas gemelas, cuya guarda y custodia ha sido atribuida exclusivamente al padre. Ambas partes están incorporadas al mercado laboral desde el año 1.995 habiendo desarrollado la parte demandante trabajos como farmacéutico, en una farmacia de su propiedad y ganando unos 9.000 € mensuales y habiéndose desarrollado profesionalmente la parte demandada en el sector óptico, con unos ingresos mensuales que rondan los 1.100 €.  

​Ambos siguen trabajando a día de hoy y lo han hecho durante el grueso de los 18 años que han estado casados. La esposa, quien pide la pensión compensatoria, tiene 50 años, trabaja a día de hoy y no se conoce ningún impedimento por el que no pueda seguir próximamente en el mercado laboral.  

​Bien es cierto, que como consecuencia de este divorcio la parte demandada sufrirá un cambio en su nivel de vida a la baja, teniendo en cuenta que antes su marido ganaba un sueldo bastante alto que la hacía disfrutar de un nivel de vida más cómodo que el que de ahora en adelante vendrá llevando.

Lo que tuvo en cuenta el TS una vez expuestos los hechos  es que la razón para dictar la atribución de la pensión compensatoria nunca puede ser pretender el “Perpetuatio” del modus vivendi que se ha llevado durante el matrimonio gracias a los ingresos de la otra persona ni la nivelación de los patrimonios de los que una vez fueron cónyuges sino indemnizar el desequilibrio económico del cónyuge al que se le atribuya dicha merma  en relación con la posición del otro, siempre que implique un empeoramiento en su situación anterior al matrimonio.

En este caso el Supremo, amparándose en el art 97 del Código Civil y en las STCs 104/2014 de 20 de Febrero, 713/2015 de 16 de Diciembre y 499/2017 de 13 de Septiembre, considera que no ha habido empeoramiento alguno en el nivel de vida de la ex pareja del demandante dado que al igual que antes de contraer matrimonio, ella sigue a día de hoy  y ha seguido trabajando en el mismo puesto de trabajo, durante prácticamente los 18 años de matrimonio y de forma indefinida. Por lo que se considera que no ha habido ningún sacrificio en el ámbito laboral en pos del que fue su pareja o de sus hijas, que haya supuesto para ella una merma en su economía o en su ascenso laboral, por lo que no procedería entonces la atribución de pensión compensatoria.

Destacamos que nuestro Alto Tribunal deja claro que la pensión compensatoria nada tiene que ver con la desigualdad de los patrimonios de cada cónyuge o la diferente capacitación de cada uno en la fecha del divorcio, cuando estas circunstancias no se han generado durante el matrimonio y a causa de la dedicación mayor de uno de los dos a las tareas familiares en detrimento de su propia formación o patrimonio. Entendemos que ahí está el quid de la cuestión.

Aunque recomendamos siempre acudir a un profesional que estudie cada caso en concreto porque nunca hay dos casos iguales, es importante tener claro los criterios judiciales para no caer en errores o falsas expectativas.

Consúltanos sin compromiso, te responderemos en un máximo de 48 horas

error: Content is protected !!